El tío Albert Einstein es muy conocido por proponer su teoría de la relatividad. Una enseñanza que los libros nos pintaron con ecuaciones super complejas. Lo único que yo le entendía que estaba muy relacionada con el tiempo y la transformación de la materia en energía.
Y así como te pintan super difícil dicha teoría, también resulta de complicado entender cómo aprovechar los mejores años de tu vida… claro, es difícil si tratas de seguir la fórmula de las masas.
Hace unos días conversé con un suscriptor que me preguntaba con bastantes dudas sobre mí:
– “Oye, si no eres empleado de un gran corporativo, ¿eres algo así como un freelancer?”
– “No, el que sea administre mi negocio y sea dueño del 90% de mi tiempo no me vuelve freelancer”.
– “Ah, jeje, lo que pasa que donde vivo no es bien visto que seas freelancer”. Pero si fueras empleado corporativo entonces sí tendrías más reconocimiento.
Su cuestionamiento no me causó molestia. Aunque no me gusta el modelo del freelancer pero es buena opción para quien busca un ingreso extra y yo lo fui hace años.
Más bien, me provocó tristeza al saber que la sociedad te empuja a renunciar a tu vida con tal de ganar “un renombre”.
Y tú sabes que siempre te he recomendado que no busques aceptación, ya que al buscarla puedes exponerte a ceder el control de tu vida en manos de quienes buscas agradar.
Si trabajas en un corporativo, no tengo ningún problema con ello. Al contrario, llegaste ahí porque lo buscaste. Y si eso fue tu objetivo y lo disfrutas… ¡te felicito!
Mi comentario va sobre esa maldita tendencia de la sociedad para juzgar lo que es aceptable y lo que no lo es, tratándose de metas en la vida.
Hay quienes buscan renombre a través de una carrera profesional o un empleo corporativo. Esto es muy respetable… pero que sea tu sueño y no lo hayas adoptado a la fuerza por presión de otros.
Pero hay quienes buscamos ser dueños de nuestro tiempo para disfrutar a la familia y a la vida mientras construimos un patrimonio. Como decimos en México, “un ojo al gato y otro al garabato”. Igual, que sea tu sueño y no porque otro te lo imponga.
El tiempo es el recurso más valioso por ser tan escaso e irrecuperable.
No permitas que nadie te diga cómo utilizar tu vida.
Que nadie te imponga sus prioridades en la vida.
Solito viniste al mundo… solito la vivirás y la disfrutarás… o la sufrirás. Decide bien.
